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El hilo conductor de las aportaciones incluidas en este número, es la educación apoyada en las tecnologías de información y comunicación en aplicaciones diversas. Cada uno de los autores revisa, desde distintos ángulos, la presencia de esas herramientas cuyo uso y beneficio están determinados por la intencionalidad que se refleja en las iniciativas para su aplicación.

Díaz Barriga, destaca la importancia de las tecnologías como recursos para potenciar el aprendizaje y no sólo como herramientas técnicas, si el propósito es propiciar la incorporación de los estudiantes a la sociedad del conocimiento.

La autora realiza una interesante revisión de los enfoques instruccionales vigentes, sus coincidencias y diferencias en lo que respecta a la participación de los actores en el proceso de construcción del conocimiento y la relación entre los paradigmas, vinculada a la definición de los diseños formativos que plantean y a objetivos educativos determinados. Acentúa la importancia de avanzar en la investigación educativa que, retomando los principios de enseñanza-aprendizaje encaminados a promover actividades cognitivas de búsqueda y procesamiento de información y la interacción entre participantes, se aboque a profundizar sobre las posibilidades de uso de la tecnología y en la creación de ambientes de aprendizaje que propicien tales condiciones.

Aunque es indudable la diversificación de uso que ha alcanzado la tecnología, hay ámbitos de la sociedad que permanecen al margen de sus beneficios, nos referimos a la búsqueda que han emprendido organizaciones no gubernamentales para abrir la posibilidad de acceso a espacios para la información y a la comunicación con apoyo de esos recursos. Rocío Rueda, aporta un interesante trabajo sobre los esfuerzos que se realizan en varias partes del mundo, con énfasis en Latinoamérica y el Caribe, para crear las redes que contribuyan a la transformación social, cultural y educativa de las organizaciones y comunidades que han quedado al margen de acciones formales promovidas desde el Estado. A través de las experiencias logradas en varios países, nos conduce a conocer interesantes proyectos creados, por y para, grupos y movimientos sociales que demandan espacios para la participación democrática.

También los países europeos enfrentan desafíos para integrarse a la iniciativa e-Europa puesta en operación con el propósito de acelerar el crecimiento de los países que integran la Unión Europea, aprovechando las tecnologías de información y comunicación como recursos estratégicos para el acceso a los servicios, al empleo y la economía.

Touriñán y Soto, especialistas en los temas de educación electrónica y otros relacionados con la educación para el desarrollo y la cooperación internacional, extienden una mirada retrospectiva sobre las acciones y estrategias relacionadas con e-Europa desde el año 2000 hasta 2005; presentan los avances y la problemática experimentados a lo largo de esos años y abren un espacio para analizar el programa de aprendizaje electrónico promovido por las naciones de la Unión, para cumplir los objetivos de calidad, accesibilidad y apertura de la educación europea, en la primera década del presente siglo.

Desde su participación en Red Escolar, proyecto cuyo desarrollo está a cargo del ILCE, Ezequiel Tinajero analiza el estado actual del uso de la tecnología en las escuelas mexicanas y destaca la importancia de que las propuestas se originen en modelos y diseños pedagógicos que contemplen su aplicación y se acompañen de las estrategias necesarias para lograr que los docentes reconozcan la utilidad de esos recursos para favorecer el proceso enseñanza-aprendizaje y la incorporen al trabajo cotidiano en el aula.

La colaboración de Marlene Blois nos presenta un panorama de la educación a distancia en Brasil y la integración de las nuevas tecnologías a sus propuestas. Trae a reflexión un tema complejo y presente en las mesas de trabajo de instituciones y especialistas; beneficiarios o generadores de ofertas educativas a distancia: el aseguramiento de su calidad y los avances, que en materia de legislación, han alcanzado las autoridades brasileñas para su regulación.

No queda sino esperar que los lectores habituales y los que se incorporen como tales, encuentren en estas páginas estímulos para seguirnos acompañando en el permanente esfuerzo por compartir conocimientos, experiencias, logros y avances en materia de usos educativos de las tecnologías de información y comunicación.